Hace dos o tres años decidí comprar un comedero para atraer pajarillos hasta mi balcón y poder observarlos.
Desgraciadamente no tuve éxito, ¡salvo por la visita ocasional de una paloma voraz durante el confinamiento!
Hace un par de meses decidí adoptar un canario. Siempre me hizo ilusión tener uno. Y resulta que además de tener el placer de ver y oir mi canario, ahora se van acercando gorriones a comer en el dichoso comedero.
Así que gracias a mi equipo de fototrampeo, estoy haciendo un seguimiento a los visitantes. Por ahora sólo son gorriones (1, 2 y ahora hasta 4), esperemos a ver si otras variedades de aves pasan por aquí.
Aprovecharé para fotografiar otras aves que puedo observar cuando salgo al balcón.
No hay comentarios:
Publicar un comentario